Lo Amé

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Amé a ese hombre con cada célula de mi cuerpo. Lo amé.
Él también me amó como su tesoro más preciado, como su idónea. Me amó.
¡Pero nada de ese amor sirvió!
Porque cuando las historias están destinadas a terminar. Terminan.
Aunque pareciera que jamás podrían acabar. Acaban.
No queda más que levantarse para poder recoger cada pedazo de ese corazón roto.
Y seguir. Sí, seguir.

Karen Solar

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